CORRUPCIÓN E IMPUNIDADSalud

La crisis del Hospital General de Oaxaca

Se cumplieron tres semanas del despido del personal de limpieza y seguridad del Hospital General «Dr. Aurelio Valdivieso» lo que desató una severa crisis y caos en su interior, que cada día se agudiza.

El déficit presupuestal de mil 600 millones de pesos, obligó a la empresa Seglim, liquidar a trabajadores de limpieza y seguridad que laboraban mediante un esquema de subcontratación.

A la fecha, los Servicios de Salud de Oaxaca (SSO) han evadido el problema y en plena pandemia de Covid-19, el Hospital Civil no cuenta siquiera con filtros sanitarios para dar acceso a trabajadores y población en general, mucho menos insumos para limpiar y desinfectar las áreas comunes.

De acuerdo con trabajadores y videos difundidos en redes sociales, familiares de pacientes, personal médico, enfermería y administrativos realizan la limpieza de oficinas mientras que el Hospital contrató a personal para limpiar áreas específicas como quirófanos y hospitalización. Empleos temporales y sin ninguna certeza laboral.

Es de conocimiento público que falta el agua, jabón y gel antibacterial, trabajadores que llevan su cubeta, trapeador y escoba para limpiar baños y oficinas, asimismo personal de enfermería que deben disponer de su jornada laboral para asear sanitarios y material.

Una higiene deficiente en un hospital que se reconvirtió en hospital Covid y continúa operando en medio de las deficiencias de insumos y material de protección.

Ante la insoportable crisis, la última medida fue la disposición de elementos de Policía PABIC, quienes sin conocimiento de protocolos hacen simple acto de presencia en el hospital.

El saldo a la fecha ha sido de 5 robos ocurridos en el patio general, mismos que han reportado usuarios en redes sociales, demandando seguridad y control en los accesos del nosocomio.

Asimismo un descontrol en alrededores que ha convertido en estacionamiento público, el área que anteriormente era destinada a ambulancias para el arribo seguro de pacientes de urgencias.

La miopía, desinterés e indiferencia del titular de los SSO Juan Carlos Márquez Heine y del Gobierno del Estado, preocupados por dar cumplimiento a la orden federal de desaparecer la Secretaría de Salud y que la administración quede a cargo de IMSS Bienestar, a costado el abandono de las unidades médicas que podría costar inclusive la vida de los propios pacientes.

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